lunes, 30 de julio de 2007

El fútbol une Iraq

Una explosión de orgullo patriótico y de esperanza recorrió ayer las calles de numerosas ciudades a lo largo y ancho de Iraq. Desde las zonas kurdas del norte hasta las chiítas del sur. La selección nacional de fútbol de Iraq acababa de derrotar a la de Arabia Saudita por 1-0 en la final de la Copa Asia que se disputaba en Yakarta (Indonesia).

Mucho se ha hablado y escrito de la capacidad del deporte para aglutinar voluntades y sentimientos. Así se habla de una diplomacia olímpica, donde buena parte de los países del mundo se dan cita en los Juegos para competir deportivamente, y otros compiten por organizarlos, en lo que servirá como un excelente canal de relaciones públicas para comunicar al mundo la imagen de una ciudad y un país. Buena muestra de ello fueron los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992. España adquiría una cierta mayoría de edad, consecuencia de su alabado proceso de transición política de la dictadura a la democracia, y de una salud económica que en pocos años nos ha colocado entre los países más importantes de Europa. La importancia que tuvo aquella cita lo comprueban, hoy todavía, numerosos viajantes españoles. Allá por donde van, en cuanto comentan que vienen de España, los originarios del lugar balbucean el nombre de "Barcelona" en la mayoría de las ocasiones.

Los iraquíes se merecían alguna alegría después de estos años. La vida cotidiana se ha convertido en una aventura y presienten que aún van a pasar muchos años antes de conseguir una normalidad acorde con otros países de su entorno. Al final, el júbilo vino del testarazo del suní Younis Mahmoud al saque de un corner lanzado por el kurdo Mulla Mohammed en el minuto 71 de partido. Hacía mucho que los iraquíes no sacaban las banderas de su país con tanto frenesí. Y bajo ellas, kurdos, suníes y chiítas danzaron, cantaron y gritaron "Larga vida a Iraq" y "Bagdad victoriosa". "Este es un nuevo comienzo para Iraq" decía un analista iraquí ayer en la CNN. De repente, parecía que las etnias enfrentadas en lo político encontraban algo que les volvía a unir, esta vez sin nadie que les coaccionara. La ejecución del gol iraquí era, para muchos, la metáfora del país que parecen desear, tal y como le contó un joven chiíta a la periodista de Associated Press:
"The politicians have divided us and these athletes united us," said 24-year-old Shiite Tareq Yassin, taking a break from dancing with hundreds of people in the streets of Amin, a southeastern neighborhood. "I am usually very shy. Today, I forgot my shyness and everything else and I could only think of Iraq".
Desde el punto de vista de la diplomacia pública y de la comunicación, la victoria de Iraq en la Copa Asia supone una oportunidad doble. En primer lugar, no sería descabellado que los responsables del gobierno iraquí pensaran en alguna campaña de reconciliación y de unidad nacional que tuviera como eje al equipo de fútbol ganador. La milicia suní de Al Qaeda se ha pensado muy mucho la posibilidad de atentar a gran escala el día de la final. Lo hizo en la semifinal, matando a 50 personas, pero tampoco sería ingenuo pensar que sus asesores de propaganda se dieran cuenta el efecto boomerang que podían tener tales acciones en la percepción de los iraquíes que los apoyan.

Y colateralmente, este acontecimiento también es una buena pista para las autoridades occidentales, sobre todo, las europeas. El interés por el fútbol en el mundo musulmán es enorme, como acabamos de ver. Muchos de ellos son, además, seguidores de equipos europeos. ¿A qué esperamos para crear una competición donde se enfrenten los mejores de Europa con los mejores de Oriente? Sin duda, crearía una plataforma de repercusión mediática global donde occidentales y musulmanes compartan su pasión por el fútbol. Un lugar que el terrorismo yihadista trataría de utilizar como altavoz de sus acciones, pero que corren el riesgo de ser incomprendidas por una gran mayoría de musulmanes. Justo lo que les da una mayor fuerza.

Información publicada por Al Jazeera
Post en el blog The Belmont Club

Fotos: Reuters

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