lunes, 25 de junio de 2007

Primer atentado mortal contra tropas de UNIFIL en Líbano

El 10 de enero de 2007 publicábamos en este mismo blog que Al Qaeda había empezado a tomar posiciones en el Líbano. La información provenía de la inteligencia militar israelí, puesta de relieve en una comparecencia ante el Parlamento del general de brigada Amos Yadlin. Decíamos entonces que esta previsible confluencia de intereses entre islamistas radicales suníes y chiíes podía contribuir a desestabilizar definitivamente la zona.

El asesinato, ayer, de 6 paracaidistas españoles (BBC, Al Jazeera) con un coche bomba accionado al paso de su BMR viene a arrojar más incertidumbre a una zona que, desde hace un mes, va adquiriendo un notable color prebélico. El atentado se encuentra bajo investigación, pero diferentes fuentes han apuntado a que detrás de él ha podido estar la propia Al Qaeda o la propia Siria, como ha destacado el diario libanés
Al-Mustaqbal (Memri Blog).

La verdad es que, desde finales del mes de mayo, venimos asistiendo a toda una ofensiva de grupos satélites de Al Qaeda contra el limitado y modesto ejército libanés. Ahora desplegado en su mayor parte al sur del Líbano, junto con las tropas internacionales de UNIFIL, los nuevos frentes han empezado a limitar su capacidad por controlar de manera efectiva su territorio. Primero fue al norte del país, cerca de Trípoli, donde los activistas de Fatah al Islam se hicieron fuertes en el campamento de refugiados de Nahr al Bared. Más tarde, estallaría el enfrentamiento armado con las milicias de Jund al Sham, al sur del país, en el campamento de refugiados de Miyeh-Miyeh, cercano a la ciudad de Sidón.

Reputados analistas han puesto de manifiesto que estos ataques pueden formar parte de una iniciativa conjunta entre Al Qaeda y los activistas pro sirios del Líbano para desestabilizar el maltrecho Gobierno de Siniora y facilitar la vuelta de las tropas sirias y que el nuevo enclave se transforme en un emirato islamista, al estilo de Gaza, con protección de Siria e Irán. La consecución de este objetivo tendría unos efectos preocupantes para un Occidente que pretende la estabilidad política de la zona. En dos análisis muy certeros, el experto Walid Phares nos ha advertido de lo que puede venir y de sus consecuencias sobre la seguridad internacional (
El nuevo frente de Al Qaeda en el Líbano, Un verano caliente por cortesía sirio-iraní):

Lo que es peor, si la primera piedra de un Triángulo Sunní se pone en el Líbano, esto podría afectar globalmente a la geopolítica de la guerra contra el terror: la llegada del jihadismo salafista a las costas del Líbano, desde Trípoli a Sidón, pasando por Beirut. Este Emirato oficioso se convertiría en el enclave estratégico de Bin Laden al lado de la Sexta Flota norteamericana, las ciudades de Europa e Israel.

En nuesto post del mes de enero nos preguntábamos por la reacción del Gobierno español ante un suceso como el que acaba de ocurrir. El ministro de Defensa, con buen criterio, ha dejado para el PSOE la respuesta política a las críticas venidas desde la oposición. El argumentario estaba claro: se trata de una misión de la ONU, aprobada además por el Congreso de los Diputados. Por lo tanto, no caben comparaciones de ningún tipo.

Esto es discutible, al menos, con el caso de Afganistán. Hasta donde sabemos, la OTAN está allí por mandato de la ONU. Por eso no se entiende que, cada vez que las tropas de la alianza han cosechado bajas en sus enfrentamientos con los talibán, desde el Gobierno español se haya visto el suceso con un cierto grado de distancia. Consecuencia de esto ha sido la negativa a participar de España en otra misión que no sea la encomendada y, por tanto, la de aumentar las tropas.

Mucho me temo que bien haríamos en comprender los escenarios abiertos como parte del mismo proceso, del mismo objetivo: conseguir la estabilidad política de la zona. Hoy por hoy, lo que se libra en Líbano, Afganistán e Iraq está más relacionado de lo que realmente pensamos o queremos pensar. Deberíamos reconocer sin ambages que el hecho de que las tropas occidentales consigan estabilizar políticamente los tres países significaría un paso adelante en la seguridad internacional.

Desde este blog queremos rendir homenaje a la memoria de los seis paracaidistas españoles asesinados ayer en Líbano en el cumplimiento de su deber:

Manuel David Portas Ruiz

Juan Vidoria Díaz

Jefferson Vargas Moya

Jackson Castaño Abadía

Juan Erickson Posada

Jonathan Galea García

DESCANSEN EN PAZ


Background: The Lebanese crisis explained (BBC)

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